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¿DIETAS MILAGROSAS O DIETAS PELIGROSAS?
Dra. Ana de Adrianza, Ph. D, Mg. Ss
Médica Farmacóloga
Nutricionista Dietista
aadrianza@nutrysalud.com.ve

A nivel mundial se utilizan millones de dólares anuales en propagandas comerciales sobre productos o programas para reducir de peso, que no sólo son inefectivos para mantener el peso a largo plazo sino que en su mayoría atentan contra la salud. Todos los días sale una dieta nueva al mercado que promete milagros: bajar diez o más kilos sin esfuerzos, sin hacer ejercicios; quienes promueven estas dietas sacan provecho del desconocimiento que en materia nutricional existe en la población en general. Aún cuando el principio fundamental de cada dieta puede ser distinto, todas son hipocalóricas, es decir reducen el consumo de calorías (energía) suministradas por los alimentos; por supuesto que el organismo al no disponer de suficiente energía usará sus reservas de grasa y proteínas musculares con la consiguiente reducción de peso.
En la mayoría de estas "dietas milagrosas" se favorece el consumo de un tipo de alimentos, por ejemplo carnes (dietas hiperproteicas), grasas (dietas cetogénicas), almidones, vegetales y frutas (dietas vegetarianas) y se reduce el consumo de otros. Aún cuando algunas de estas dietas son indicadas por profesionales de la salud, en la mayoría de los casos son indicadas por personas que dicen o creen tener conocimientos en el área nutricional, todos ellos aparentan ser sinceros en sus deseos de ayudar pero realmente lo que buscan es vender su producto.
Actualmente está de moda la dieta de South Beach, que constituye una modificación de la dieta de Atkins. Ambas son dietas cetogénicas, su fundamento es la producción de cuerpos cetónicos que actúan suprimiendo el apetito, sin embargo no existe evidencia científica que apoye tal aseveración. Estos regimenes dietéticos favorecen el consumo de alimentos proteicos (carnes, quesos, productos lácteos, embutidos) con un alto contenido de grasas y reducen el consumo de alimentos ricos en carbohidratos (granos, cereales, frutas) permitiendo sólo el consumo de vegetales con un contenido muy bajo de carbohidratos. La restricción de estos nutrientes obliga al organismo a utilizar las grasas como fuente de energía, sin embargo existen tejidos como el cerebro que requiere de glucosa para funcionar y la toman de sus reservas en el músculo y en el hígado, pero estas duran muy poco. Al consumirse estas reservas, la glucosa necesaria para el cerebro comienza a producirse a partir de los músculos, esto explica porque las personas se sienten cansadas en las primeras semanas de esta dieta; a finales de la segunda semana el cerebro comienza a adaptase y a utilizar cuerpos cetónicos pero sigue utilizando glucosa en menor cantidades. La utilización de las proteínas produce una reducción significativa de la masa magra, la cual es la responsable del consumo de calorías y esto conlleva a una reducción del metabolismo basal. Por otra parte, cuando se sigue este tipo de régimen se aconseja no realizar actividades físicos durante las primeras semanas lo cual contribuye más a la pérdida de masa muscular. Las consecuencias de la reducción del metabolismo se manifiestan en un estancamiento en la perdida de peso lo que obliga a reducir la cantidad de alimentos y por ende las calorías aportadas por la dieta. La persona al dejar la dieta vuelve a ganar peso mas rápido, en mayor cantidad y le cuesta mas volver a bajar (EFECTO YO-YO).
Con este tipo de regimenes dietéticos existe una reducción inicial sorprendente de peso (3 hasta 5 Kilos en una semana) pero cuando analizamos la composición corporal del paciente podemos constatar que la mayor parte del peso perdido está representado por agua, ya que los cuerpos cetónicos provocan una gran eliminación de agua corporal y ello explica la sed y la resequedad de la boca que es común en estas personas. Como en la mayoría de los centros que practican este tipo de régimen dietético el control del peso se realiza utilizando una simple balanza, la persona lo que ve es la reducción del peso pero no puede apreciar si lo que perdió fue grasa o fue simplemente agua y/o masa magra.
Este tipo de dietas podrían ser peligrosas para la salud por las siguientes razones:

  • Son aplicadas a todos por igual sin importar la presencia o no de alteraciones bioquímicas o patológicas que requieren de regimenes dietéticos especiales.
  • Son indicadas con fines mas comerciales que terapéuticos, lo importante es bajar de peso no importa las consecuencias que puedan traer sobre la persona que lo recibe.
  • Permiten la ingesta de una cantidad elevada de grasas en su mayor proporción saturadas que son las causantes de trastornos cardiovasculares como la arteriosclerosis, el infarto al miocardio y otros tanto o más graves que los mencionados.
  • Promueven la ingesta de cantidades elevadas de proteínas cuyos productos de degradación son eliminados por los riñones y suponen una sobrecarga de trabajo para estos, pudiendo producir daños irreparables de los mismos.
  • Pueden conducir a una deficiencia de las vitaminas presentes en los alimentos de consumo restringido.
  • Pueden provocar nauseas, vómitos, mareos, hipotensión arterial, hipoglucemia.
  • Pueden producirse reacciones hipoglicemicas graves con el consumo de bebidas alcohólicas, esto rara vez se le advierte a la persona.

Estas son solo un tipo de dietas, como ya mencioné cada día salen nuevas cada una mas errónea que la anterior. Si va a iniciar un régimen dietético le recomendamos consultar con un especialista en el área nutricional para que este sea adecuado a sus condiciones muy particulares y logre sus objetivos de manera sana.

 



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